miércoles, 28 de octubre de 2009

PROBLEMÁTICA DEL CONOCIMIENTO

La investigación en Lingüística aplicada en el campo del Portugués como Lengua Extranjera
(P.L.E.)

Romina Soledad Macenchuk.
Simone Maria Triches

Palabras claves: epistemología, conocimiento científico, investigación en ciencias sociales, lingüística aplicada al portugués lengua extranjera.


1. – El Conocimiento Científico y su Especificidad

1. 1. El Conocimiento Científico.

La epistemología es la parte de la Filosofía encargada del conocimiento científico. Se constituye en una metaciencia, campo de reflexión sobre la problemática de los saberes, de sus verdades, y en la actualidad debe tener en cuenta los pluralismos vigentes. Tiene también el carácter de norma a la cual debe ajustarse la investigación científica.
El mencionado conocimiento posee características propias que lo diferencian del sentido común. Este último es el saber cotidiano, basado en la experiencia, en la intuición. Es subjetivo y normalmente su rigidez responde a prejuicios y estereotipos. No hay pruebas concretas que justifiquen lo que predice, por lo tanto es inexacto. Los científicos, por otro lado, construyen un conocimiento basado en estudios sistemáticos y que no mantienen una dependencia de los juicios de valor cotidianos.

En este proceso, construye un mundo artificial: es ese creciente cuerpos de ideas llamado “ciencia”, que puede caracterizarse como conocimiento racional, sistemático, exacto, verificable y por consiguiente falible. Por medio de la investigación científica, el hombre ha alcanzado una reconstrucción conceptual del mundo que es cada vez más amplia, profunda y exacta.
(AAVV, sin fecha: 6)

El investigador normalmente parte de una teoría preexistente, la cual le permite tener un marco válido para desarrollar su trabajo. Además, debe seguir un método con procedimientos adecuados, que posibiliten llegar a conclusiones contrastables con la realidad. Klimovsky afirma, sin embargo, que no hay un método universalmente válido. Dice (2001:22): …hablar del método (…) es referirse en realidad a un vasto conjunto de tácticas empleadas para construir el conocimiento…En realidad hay métodos y queda a criterio del investigador utilizar el que más conviene a la especificidad de su investigación.
El objeto de la ciencia es acotado y debe ser estudiado en profundidad. Es un conocimiento superable por su propio desarrollo, ya que en el juego argumentativo de producción del conocimiento, lo que busca el científico es tratar de encontrar soluciones para las situaciones problemáticas que estudia, lo que no siempre es posible con las teorías pre existentes.
La relación que se establece entre sujeto cognoscente - objeto cognoscible es dialéctica, pero no única, como creían los positivistas, en ella se incluyen las variables contextuales. Puede ser representada de la siguiente manera:


SUJETO OBJETO
(Investigador) (Realidad concreta)

Relación mediada por: Condiciones sociales
- lenguaje históricas
- procedimientos técnicos


CONOCIMIENTO
El autor también trata de otro aspecto fundamental del conocimiento científico, que es la comunicabilidad. El hacerlo social es lo que permite su avance.

…el pensamiento es privativo de quien lo crea, y sólo se transforma en propiedad social si se lo comunica a través del lenguaje. Sin textos, artículos, papers o clases la ciencia no sería posible.
Klimovsky (2001, 23).

Desde esa perspectiva, el conocimiento científico es una forma de relacionarse con la Realidad, entendiendo ésta como una trama de hechos sociales, políticos, históricos y físicos. Estos hechos son los que forman el mundo, y el lenguaje es lo que le da forma. De acuerdo con Morin:

…todo desarrollo verdaderamente humano significa desarrollo conjunto de las autonomías individuales de las participaciones comunitarias y del sentido de pertenencia con la especie humana.
Morin (2002, 54)

La ciencia como conjunto de enunciados, se expresa a través de un lenguaje propio, que debe ser preciso, sin vaguedades ni ambigüedades. El discurso científico utiliza prioritariamente una de las funciones del lenguaje: la referencial o informativa, buscando objetividad. Hay que considerar que la mencionada objetividad no está totalmente exenta de la subjetividad contenida en el lenguaje, ya que el hombre se constituye como ser humano a través de ella. Dicha función permite establecer si los enunciados utilizados son verdaderos o falsos. Sus referentes pueden ser conceptos teóricos o entidades empíricas.
Normalmente la información científica se distingue también por estar en forma expositiva, incluyendo descripciones y narraciones, y por presentar la siguiente estructura global: introducción, desarrollo y conclusión. Es importante admitir también que en muchos casos los enunciados científicos utilizan conceptos abstractos, que son pertinentes al objeto de estudio e importantes para la construcción del conocimiento.
Klimovsky (2001: 21) comenta que los tres requisitos formulados por Platón que se deberían cumplir a la hora de hablar del conocimiento: creencia, verdad y prueba, están alejados de las concepciones modernas. El conocimiento científico no es infalible, ni eterno, como se pretendía en otros tiempos. Actualmente se sabe que la dinámica es otra, hay teorías que pueden ser excluidas, nacer nuevas, ser retomadas. El conocimiento científico es regulado por las relaciones y estrategias de poder que existen entre los investigadores de las comunidades científicas. Como dice Foucault:

…puede llamarse “estrategia de poder” al conjunto de medios establecidos para hacer funcionar o para mantener un dispositivo de poder. También puede hablarse de estrategia propia de las relaciones de poder en la medida en que éstas constituyen modos de acción sobre la posible, eventual, supuesta acción de los otros.
(Foucault, 1988: 19)

1.2. El Método y la Especificidad de las Ciencias Sociales

El método permite que, a partir de una posición teórica previamente determinada por la comunidad científica de la disciplina, se puedan establecer enunciados sobre la realidad social, ya que estructura y planifica todas las actividades a ser desarrolladas para ese fin. Hay una interacción continua entre la observación empírica y la teoría, una se nutre de la otra. Esa relación dialéctica ocurre también en el conocimiento científico, entre la deducción y la inducción. El momento deductivo es aquél en que se utiliza la teoría para armar un modelo hipotético y contrastarlo con la realidad. La operación inversa, en donde se va de la realidad a la teoría, con los datos empíricos, es inductiva.
Con la deducción se puede demostrar la veracidad de los razonamientos lógicos, y con la inducción se teoriza, pues se enuncian proposiciones generales. Si el científico logra coincidencia entre los datos empíricos y el modelo teórico elaborado, la teoría en cuestión puede ser ampliada o confirmada. Caso contrario, puede ser refutada o corregida. En casi todos los casos, el movimiento producido beneficiará el desarrollo de las ciencias.
En ese proceso, la verdad en las ciencias sociales no puede ser reducida únicamente al método. La investigación en ese campo tiene como punto de partida la noción de pertenencia: el científico social se involucra con su objeto de estudio y sus significaciones, debe saber comprender esa complejidad. Para eso es necesaria la empatía entre sujeto investigador y objeto, el ponerse en el lugar del otro, conocer su realidad. Debe poder recuperar la experiencia compartida por otros investigadores, sea de su área o ingresando al espectro de la interdisciplinariedad. El camino es la triangulación metodológica, en donde la comprensión se combina con la interpretación y la explicación. El investigador posteriormente debe distanciarse para poder objetivar el conocimiento. Nuevamente hay una relación dialéctica, ahora entre explicación y comprensión, lo cual enriquece el campo de las ciencias sociales.

La investigación social es una forma de conocimiento que se caracteriza por la construcción de evidencia empírica elaborada a partir de la teoría aplicando reglas de procedimientos explícitas. En su contenido la investigación es temporal-histórica, es acotada y acumulativa, está sujeta a inexactitudes y, por lo tanto, es parcial o totalmente refutable.
(Ruth Sautu, 1997: 180)

De acuerdo con dicha concepción, el punto de partida es la duda sobre los conocimientos acumulados y la condición básica para hablar de investigación científica en ciencias sociales es la contrastación empírica, pues así se puede verificar si las hipótesis armadas con una teoría, para intentar solucionar el problema , son verdaderas o no. El científico debe hacer un recorte de la realidad, su objeto de estudio debe ser preciso, acotado en tiempo y espacio, los objetivos deben ser alcanzados en el corto plazo. El conocimiento es refutable, pues la ciencia no es dogma, y es la comunidad científica la que establece reglas y teorías para esa construcción.
La investigación puede ser reproducida y así refutada o comprobada nuevamente, por eso se dice que el conocimiento avanza y es provisorio. La inexactitud se refiere básicamente a los instrumentos utilizados para medir los fenómenos en el campo empírico. Si los instrumentos son precisos, los datos también serán más exactos.
Finalmente, la objetividad como aspiración del conocimiento científico pretende alcanzar la comunicabilidad del mismo, y está íntimamente relacionada con la imparcialidad, para Schuster:

…la imparcialidad es la aceptación de los controles que constituyen las reglas de juego de la ciencia y son transmisibles por las instituciones científicas…..esta imparcialidad no es un rasgo personal de los científicos, constituye solo la aceptación de esas reglas y la función de los controles no es producir descubrimientos, sino permitir la crítica y la evaluación.
(Schuster, 1986)

Para el autor, no es la cuestión de la objetividad lo que diferencia las ciencias sociales de las naturales, ya que estas no están libres de la subjetividad del investigador. Igualmente, en ciencias sociales es posible describir de forma adecuada los hechos. Tanto en uno como en otro campo, la subjetividad está presente y lo que hace el hombre como sujeto cognoscente es intentar aproximarse a la verdad.

1. 3. De la Metafísica al Positivismo y de ahí a la Posmodernidad.

Durante la Antigüedad y en la Edad Media aquel que buscaba ampliar sus conocimientos era considerado un filósofo. No había métodos para los estudios, ni objetividad en la enunciación de los hallazgos. Normalmente se interesaban por temas distintos y, en su mayoría estaban influenciados por el pensamiento religioso, con la sumisión de la filosofía a la teología y de la razón a la fe. Ese fue el primer gran momento histórico de la ciencia, el premoderno, con el predominio del pensamiento griego y de Aristóteles. Por encima del saber científico se encontraba la metafísica. Este componente empezó a dejar de ser el centro del conocimiento a partir de los siglos XVII y XVIII con el advenimiento de la Revolución Francesa y la Revolución Industrial. Las transformaciones políticas, sociales y económicas exigían una nueva concepción de la ciencia, y la autoridad religiosa empezó entonces a ser objeto de una crítica racionalista.
La modernidad ve surgir la búsqueda de leyes universales, con base en la razón, para tratar de explicar la realidad. El hombre en Europa, con la acumulación proporcionada por el capitalismo, pasa a ser más individualista, rompiendo con los criterios de la sociedad medieval, y a tener más objetividad en el manejo de los asuntos cotidianos y del Estado. Exalta entonces la razón y el método.
La ciencia de la sociedad industrial fue objeto de reconocimiento institucional, ya que se creía que la técnica aliada a la industria traería profundos cambios. La idea era impedir la disolución anárquica de la sociedad, a través de una nueva organización social. La ciencia positiva pasó a ser la única válida. Su creador fue el filósofo francés Auguste Comte. Para él, los verdaderos conocimientos devenían de las observaciones positivas de los hechos. Sus ideales eran el Orden y el Progreso. Con sus leyes generales, los positivistas pensaban poder prever y controlar la realidad para producir efectos deseados. Se pregonaba el monismo metodológico. Creían que era posible contener la subjetividad del investigador con el método de las ciencias naturales, en detrimento de las especificidades de los diferentes objetos de estudio, como por ejemplo el de las ciencias sociales.
La Posmodernidad se despierta con el multiculturalismo, la interdisciplinariedad, rupturas, desbordes, consideración de las diferencias, conflictos y hibridaciones[1] irreversibles. Ya no sobra espacio, principalmente en las ciencias sociales para el continuismo, ya que hay una toma de conciencia sobre los límites de la razón, de la relación, no necesariamente consecuente entre ciencia y progreso social, de la existencia de un conocimiento con matices subjetivos, lo que incita a debates profundos en el interior de las comunidades científicas.
Si pensamos en un docente investigador, no sólo tiene que convivir con la diferencia, sino admitir que cada sujeto es único. Las investigaciones y las prácticas pedagógicas que omitan deliberadamente lo anteriormente expuesto están condenadas al fracaso, ya que apuntan a lograr un proceso de significación único y anclado en concepciones pertenecientes a otro periodo de la historia, ya pasado. Sobre la esta temática, comenta Alicia de Alba

El posmodernismo es una posibilidad epistemológica y teórica (en el amplio y vasto campo de las ciencias sociales y humanas) que se opone a las diferentes perspectivas de la modernidad y sólo podemos incorporarnos a él y desde él “hablar” y “dialogar” si asumimos la multiplicidad de sentidos como posibilidad de diálogo y el carácter político-estructural del contacto cultural.
(Alicia de Alba, 1995: 169)

2. Investigación Científica en Lingüística Aplicada – PLE.

En Brasil, las investigaciones relacionadas con la enseñanza y aprendizaje de lenguas, sean maternas o extranjeras se centran en el área de Lingüística Aplicada. Los estudios realizados son en su mayoría descriptivos, contrastivos y algunos están relacionados con la lengua en uso con propósito comunicativo. En dicho país, la disciplina todavía está en fase de consolidación y se puede identificar fundamentalmente dos líneas de investigación, con dos paradigmas definidos que nortean los trabajos realizados:
a) Investigación de base positivista.
b) Investigación de base interpretativista.

La investigación de base positivista sigue los parámetros reduccionistas y apunta a reconocer solamente las causas o a lo sumo, apuntar a la relación causal de determinados fenómenos. Los datos empíricos son sacados de contexto y analizados estadísticamente, a través de una racionalidad técnico instrumental. El resultado, que es cuantitativo, es presentado en gráficos o tablas y no se provee una comprensión de los mismos.
La validez interna y externa de este tipo de investigación se basa en el control de las variables específicas a ser medidas y en el análisis de productos finales. La visión sincrónica del objeto no considera el proceso y busca neutralizar las connotaciones subjetivas. Por ejemplo, el estudio del desempeño final del alumno en sus producciones escritas en lengua extranjera. Si el texto sigue un parámetro gramatical, léxico y sintáctico determinado, entonces se considera que es un buen trabajo. No interesa conocer cómo el alumno llegó a este producto final o cuál fue su proceso de escritura.
El interés de algunos investigadores va más allá de lo anteriormente expuesto. Tratan al objeto de estudio considerando otras variables, para comprender su ínter-influencia. Los estudios de base interpretativista o etnográfica parecen ser los más adecuados a la naturaleza subjetiva de las ciencias sociales y a la especificidad de las investigaciones en portugués como lengua extranjera:

Para el enfoque interpretativo, todo proceso de investigación es, en si mismo, un fenómeno social y, como tal, caracterizado por la interacción. De este modo, inevitablemente, la realidad investigada es condicionada en cierta medida por la situación de investigación, pues reacciona ante el que investiga o ante la misma situación experimental. De manera similar, el investigador es influido por las reacciones de la realidad estudiada, por el conocimiento que va adquiriendo, por las relaciones que establece y por los significados que comparte.
(Gimeno Sacristán y Pérez Gomez, 1989: 120)


Así, dicho enfoque privilegia, en lo referido al campo de la Lingüística Aplicada a dicho idioma extranjero, el proceso de uso del lenguaje, considerando también el contexto. Al contrario de lo que ocurre con las investigaciones de base positivista, que son cuantitativas, abre espacio para las entrevistas, las narraciones, las vivencias, las exposiciones de experiencias y la participación activa del investigador.
El enfoque cualitativo engloba la descripción de los fenómenos observados en el contexto en que ocurre la situación, y su posterior interpretación. La experiencia personal del investigador es indispensable para su análisis y comprensión. El encuadre teórico, si bien existe, no es rígido, confiriendo a la investigación una mayor flexibilidad. Además, al considerar el fenómeno en la globalidad de los factores intervinientes, rompe con el dualismo positivista, basado únicamente en la relación sujeto-objeto y en la formulación de leyes explicativas y predictivas, que fueron la base la sociedad industrial, signada por la ideología de la productividad y del consumismo. Como dice Follari:

Este status de la ciencia tiene que ver con condiciones socio-históricas determinadas. Su prestigio no es más que la conciencia positiva (acrítica), la ideologización inmanente a un proceso real: ella es el corazón del aparato de dominación del capitalismo contemporáneo, la razón productiva misma, la garantía del avance de las fuerzas productivas, y por ello de la acumulación privatista y de la ideología del “desarrollo”.
(Follari, 1994: 45)

La investigación interpretativista es la que posibilita que ocurra el desarrollo teórico en Lingüística Aplicada al área de portugués como lengua extranjera. Es un área de aplicación de saberes cuyo objeto de estudios es el lenguaje y utiliza también el conocimiento proveniente de otras disciplinas. Esta relación de interdisciplinariedad se da con los campos de la psicología, la sociología, la antropología, la educación, etc… De esta manera, formula sus propios modelos teóricos y también puede contribuir con el avance del conocimiento en las otras áreas mencionadas. Además, promueve la reflexión sobre los procesos de enseñanza y aprendizaje en el aula. En el caso del docente investigador, que al centrarse en el sujeto construido por el lenguaje, un ser social e histórico, inmerso en una cultura, permite comprender también otros fenómenos, además de lo puramente verbal, como gestos, expresiones y símbolos que son contextuales e idiosincrásicos y pueden enriquecer la dinámica de las prácticas pedagógicas en el aula de lenguas extranjeras.
En las provincias argentinas en las cuales se dicta el Profesorado en Portugués, como en Misiones y en Corrientes, el foco de atención se vuelca en la lengua portuguesa como segunda lengua o lengua extranjera. Las investigaciones que se están realizando buscan ir más allá de los datos cuantitativos, apuntando a un sujeto que, en la mayoría de los casos proviene de un espacio híbrido de la frontera. Su realidad es heterogénea, empezando por el lenguaje. Si bien la base del portuñol está dada por la dualidad portugués-español (y sus variedades), el panorama lingüístico de la zona de frontera no puede ser reducido al bilingüismo solamente. Es una situación de lenguas en contacto, en las palabras de Calvet (2002), de plurilingüismo. Si pensamos en la complejidad cultural y lingüística de las provincias fronterizas con Brasil, no se puede dejar de mencionar que la región también recibió un flujo migratorio proveniente de Europa: alemanes, italianos, suizos, polacos, etc. Trajeron, además de sus costumbres, variedades lingüísticas, que se mezclaron en el cotidiano del portuñol. Otro hecho que marca el portuñol son las migraciones provenientes del área rural de Brasil hacia Argentina. Los inmigrantes poseen marcas discursivas propias, entre las que se puede identificar: el lenguaje coloquial del sur brasileño, y un predominio de la variedad no-escolarizada. Si bien prevalece la heterogeneidad y no hay normas escritas de producción, el portuñol posee una sistematización y determinadas reglas propias, que son las que permiten que la comunicación ocurra entre los usuarios.
Este panorama abre múltiples posibilidades de investigación y tentativas de interpretación de las particulares situaciones problemáticas generadas. Es un campo fértil y abierto que admite además la transferencia de sus resultados a las prácticas pedagógicas propias de un contexto multiétnico y multicultural.

Conclusión

El conocimiento científico posee características que lo individualizan, lo separan de los otros tipos de conocimiento: mágico, religioso, cotidiano. Es un conocimiento basado en teorías previas, en métodos propios, con objeto acotado, que busca la verdad, entre otras características que lo particularizan. La ciencia se divide en formal y fáctica. En ese último grupo se incluyen las ciencias sociales y su especificidad. La investigación en esa área cuyo objeto es el hombre, plantea siempre la cuestión de la contingencia de la verdad. Para los positivistas, que defienden la utilización del método de las ciencias naturales en todos los campos, las ciencias sociales nunca podrán alcanzar la objetividad que creen ocurre en aquellas. A partir del momento que la construcción de conocimiento involucra al hombre como sujeto cognoscente relacionado con la Realidad, la subjetividad está presente en cualquier investigación. Es función del investigador distanciarse del objeto cognoscible en el momento oportuno para lograr objetividad y como parte activa de la comunidad científica contribuir al desarrollo de nuevas teorías. La ciencia no debe ser dogmática, por eso es refutable y el conocimiento teórico tiene la posibilidad de avanzar y así proporcionar beneficios para la sociedad.
Si bien no hay un consenso generalizado entre los diferentes teóricos sobre la situación de modernidad o posmodernidad actuales, las variables que engloban un proyecto de investigación ya no pueden restringirse a la dualidad positivista sujeto-objeto. El mencionado disenso ya es una marca de una época distinta: de consideración y respeto por la diversidad, por lo “multi” o “pluri”: étnico, cultural, disciplinar, para las diferencias. Y estos son puntos que, se quiera o no, están presentes e influencian los resultados de los trabajos científicos.



Bibliografía

- AAVV. Fundación de Cultura Universitaria. Ciencia y Conocimiento cotidiano. Fragmentos de Nagel, Bachelard, Bunge, Popper, Althusser, Durkheim, Verón. Ficha Nº 195. Servicio de Documentación en Ciencias Sociales. Universidad de la República, Facultad de Derecho y Ciencias Sociales. Instituto de Ciencias Sociales.
-CALVET, Louis-Jean. (2002). “Línguas em Contato” y “As Políticas Lingüísticas”. En: Sociolingüística: Uma Introdução Crítica. São Paulo: Parábola Edit.
- DE ALBA, Alicia (1995). Posmodernidad y Educación. México: Centro de Estudios sobre la Universidad. Grupo Editorial Miguel Ángel Porrúa.
- FOLLARI, Roberto A. (1994). “Crítica de Skinner: para Contextuar la Noción de Aprendizaje”. En: Práctica Educativa y Rol Docente. Buenos Aires: Aique.
-FOUCAULT, Michel (1988). El Sujeto y el Poder. Revista Mexicana de Sociología, Jul-set. México, D.F. – México.
- GARCÍA CANCLINI, N (2001). Culturas Híbridas. Bs. As.: Paidós.
- GIMENO SACRISTÁN, J. y PÉREZ GOMEZ, A. (1989). La Enseñanza: su Teoría y su Práctica. Madrid: Akal.
- KLIMOVSKY, Gregorio (2001). Las desventuras del conocimiento científico. Una introducción a la epistemología. Buenos Aires: A-Z Editora.
- MCLAREN, Peter (sin fecha). Hacia una Pedagogía Crítica de la Formación de la Identidad Posmoderna. Entre Ríos: Facultad de Ciencias de la Educación. Universidad Nacional de Entre Ríos.
- MOITA LOPES, Luis Paulo da (1996). Oficina de Lingüística Aplicada: a Natureza Social e Educacional dos Processo de Ensino/Aprendizagem de Línguas. Campinas, S.P.: Mercado de Letras.
- MORIN, Edgar (2002). Los Siete Saberes Necesarios para la Educación del Futuro. Buenos Aires: Nueva Visión.
- SAUTU, Ruth (1997). “Acerca de qué es y qué no es Investigación Científica en Ciencias Sociales”. En: WAINERMAN, C. y SAUTU, R. (comps.): La Trastienda de la Investigación. Bs. As.. Ed. De Belgrano.
- SCHUSTER, Félix (1986). “La Posibilidad de la Objetividad en las Ciencias Sociales”. En GAETA, R. y ROBLES, N. (comps.): Nociones de Epistemología. Bs. As. EUDEBA.


[1] Las mezclas, los sincretismos, las fusiones existen en el mundo actual. El término más adecuado para ese proceso es hibridación , de acuerdo con García Canclini, 2001:14:
…procesos socioculturales en los que estructuras o prácticas discretas, que existían en forma separada, se combinan para generar nuevas estructuras, objetos y prácticas. A su vez, cabe aclarar que las estructuras llamadas discretas fueron resultados de hibridaciones, por lo cual no pueden ser consideradas fuentes puras.
Romina Soledad Macenchuk
Profesora de Portugués. Docente en el ISFD "E. Sábato"
Simone María Triches
Profesora de Portugués.

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