miércoles, 28 de octubre de 2009

LA HUELLA ECOLÓGICA

Claudio Sergio Nadal
Primera parte
Desde que nuestros ancestros existen sobre la faz de la tierra de alguna u otra manera fueron dejando su marca sobre ella, pero la diferencia evidente con nuestros tiempos actuales fueron la escasa tecnología y población. Todo fue más o menos armónicamente…y a veces no tanto como pensamos, hasta hace unos 10.000 años. Que pasó? Digo “no tanto” pues antes de esa fecha hubo extinciones masivas de grandes mamíferos causadas por el hombre debido a sistemas de caza digamos “no sustentables”.Como fue esto? Se cazaban manadas enteras cerrándolas por el fuego y a veces desbarrancándolas hacia acantilados o lugares similares. Diversas teorías y pruebas fósiles parecen demostrar esto. Luego, hace 10.000 a 12.000 años se inicia la agricultura y la modificación de los ecosistemas. Digamos que la tierra podía reparar las heridas de manera natural y rápida, pero desde que el hombre se hace sedentario con la agricultura, las heridas dejaron cicatrices más notorias. Además , con mayor alimento aumentó la población.
Pero, cómo podemos hoy cuantificar esto o medirlo de alguna manera? Se usa LA HUELLA ECOLÓGICA que analiza la sustentabilidad de las acciones humanas usando datos científicos confiables. Con ellos se puede analizar el impacto sobre distintos sectores, como el económico ambiental, etc, originado por la forma de uso de los recursos naturales de la tierra, que son limitados.
La huella ecológica de una población determinada es el área biológicamente productiva necesaria para producir los recursos que consume y absorber los desechos por ella generados, es decir por esta población. Como los humanos de cualquier sociedad utilizan recursos de todo el mundo, la huella ecológica suma y estima el tamaño de estas áreas utilizadas sin importar el lugar donde se encuentren.
Por ejemplo, nosotros vivimos en Corrientes y usamos carne que quizás fue producida en la zona, pero acero que viene de Brasil o lana de Chubut, o un celular de la China que a su vez usó minerales de África. Viviendo aquí usamos recursos de todo el mundo. Al representar las demandas humanas con la huella ecológica, podemos hacer comparaciones de estas demandas con la capacidad biológica (suministros ecológicos) de una región del mundo. Cuando las demandas humanas exceden los suministros ecológicos, disminuye el capital natural, del cual dependen las generaciones actuales y futuras. Ese asunto tan hablado de “qué les vamos a dejar a nuestros hijos…” quedó superado por la realidad, muchas veces escondida por los gobiernos del mundo, el problema, como veremos, es HOY. Esta situación es conocida como “sobrecarga” o déficit ecológico mundial. Las mediciones actuales evalúan el consumo por nación en 60 categorías de recursos para estandarizar el cálculo, ej: Productos primarios como leche, carne, madera y manufacturados derivados de estos y otros recursos. Los resultados se obtienen sumando las importaciones y restando las exportaciones a la producción nacional.
El uso de recursos y la producción de desechos se expresan en hectáreas, este se obtiene por el cálculo de la cantidad de espacio biológicamente productivo necesario para proporcionar estos servicios utilizando la actual tecnología.
Así, por ejemplo tenemos que la HUELLA ECOLÓGICA DE UN CIUDADANO MUNDIAL PROMEDIO ES DE 2,9 HECTAREAS, LA DE UN ALEMAN PROMEDIO DE 6,0 HECTAREAS, Y LA DE UN ESTADOUNIDENSE PROMEDIO DE 12,5 HECTAREAS.
La huella ecológica de la humanidad excede la capacidad regenerativa de la tierra: EN EL MUNDO EXISTEN SOLAMENTE 2,1 HECTAREAS DE ESPACIO BIOLÓGICAMENTE PRODUCTIVO DISPONIBLE PARA CADA PERSONA EN LA TIERRA, PERO LA HUELLA ECOLÓGICA MUNDIAL PROMEDIO ES DE 2,9 HECTÁREAS POR PERSONA…
Esto significa lisa y llanamente que la humanidad está sobrepasando la capacidad ecológica de la biosfera en un casi 35%, es decir tomamos más de lo que la naturaleza nos puede dar. La biosfera necesita unos 16 meses para renovar lo que la humanidad consume en 12 meses, lo que trae como consecuencia que el capital natural de la tierra se esté agotando…hoy…no mañana…
En muchos países la demanda de capacidad ecológica excede el área biológicamente productiva que tienen disponible. Estas naciones están incurriendo en un déficit ecológico nacional. Es decir que en estos casos el área de ese país por sí sola no puede proveer los servicios ecológicos suficientes para los actuales estándares de consumo de su población.
Por otro lado es evidente cómo se prolongan en el tiempo los acuerdos internacionales para mejorar este estado de cosas a nivel mundial. Los países ricos y desarrollados no quieren bajar su estándar de vida, los países emergentes no quieren dejar la posibilidad de mejorar también, los países más pobres siguen asomándose cada vez con menos posibilidades de estar mejor. Mientras un ciudadano de los países centrales tira a la basura media hamburguesa y gasta 18 litros de agua potable en su inodoro, luego de orinar 250 cm3…un africano come harina de maíz de calidad inferior al maíz molido que yo le doy a mis gallinas…y toma agua con sedimentos, si puede…
Creo que el hombre aún no se dio cuenta que la tierra es una sola y una sola será la consecuencia de este derroche de recursos. Estamos a tiempo de revertir esto? Reflexionemos un poco.

Segunda parte
Ya conocemos el significado del término y cuál es su origen. Hablamos también de sustentabilidad. Definimos ahora este nuevo término ecológico y su origen. En “La Cumbre de la Tierra” de 1992 organizada por las Naciones Unidas, en Río de Janeiro, es donde se adoptó este término que se refiere a que todos los humanos puedan desarrollar sus actividades y mantener una buena calidad de vida, pero conservando los recursos, es decir que estos se “sostengan” en el tiempo a pesar de los trabajos y modificaciones del hombre sobre el ambiente. En honor a la verdad desde entonces este vocablo ha sido usado alegremente para dar un marco ecológico a muchas actividades que no son justamente “sustentables”, sin mencionar que no está bien definida su medición por parte de los gobiernos o por lo menos no lo es en forma confiable.
Ahora, los gobiernos pueden “medir y usar” la HUELLA ECOLÓGICA como manera de cálculo, recopilación de datos y así pasar del vago concepto de”sustentabilidad” a algo concreto.
Luego de “La Gran Depresión” los gobiernos se dieron cuenta de que los avances de la prosperidad económica del siglo XX necesitaban de herramientas de medición apropiadas, así el PBI, Producto Bruto Interno fue uno de los indicadores más utilizados, inventado por el Premio Nóbel Simón Kuznets en respuesta a este asunto. Los gobiernos necesitaban una herramienta concreta para medir y comparar las economías y aquí estaba el PBI creado para esta necesidad.
El avance hacia la sustentabilidad del siglo XXI requiere de herramientas innovadoras y confiables acordes a los tiempos que pasan. La HUELLA ECOLÓGICA es dicha herramienta. Es una herramienta para la seguridad nacional, en este siglo XXI los déficits ecológicos de un país se están convirtiendo en un problema muy grave y este va en franco aumento. Esto es tan cierto como que el comercio mundial reduce o elimina la importancia de la protección de las industrias nacionales y como que los acuerdos internacionales están fortalecidos para sancionar el “sobre-uso” de los recursos “comunes a la humanidad”.
Por ejemplo, supongamos una nación importadora de productos forestales, que mantienen un importante sector manufacturero, luego estos bienes son transformados en productos de alta calidad para uso nacional y para exportación. Este país puede usar a la huella ecológica y combinarla con evaluaciones de riesgo social y político para esclarecer las tendencias más importantes de todo ese movimiento económico. Así de la misma manera puede analizar la presión por el consumo de recursos, uso de agua, crecimiento poblacional, uso de la tierra urbanizada y otros factores limitantes, dentro de sus propias fronteras y entre sus socios comerciales.
Esto puede darles un contexto para comprender las cuestiones como las que siguen:
Este país, ¿debería diversificar sus abastecedores?, ¿debería diversificar o expandir sus propias forestaciones?, ¿debería implementar la conservación de sus cuerpos de agua y de los países que le abastecen de madera?, ¿o debería estar preparado para un cambio en un sector manufacturero de productos forestales?.
El cálculo de la huella ecológica revela los intercambios implicados por el comercio entre los países, lo que permite a sus gobiernos evaluar los riesgos que pudieran presentarse y formular mejores políticas en este aspecto.

Algunas definiciones:

CAPITAL NATURAL: Se refiere a todos los componentes de la biosfera que proporcionan importantes servicios ecológicos, tales como producción de recursos renovables u no renovables, la absorción de desechos y la estabilidad climática.

SOBRECARGA: O DÉFICIT ECOLÓGICO, ocurre cuando el consumo de los recursos y la producción de desechos por parte de la humanidad, excede la capacidad de la Tierra para generar nuevos recursos y absorber los desechos generados. Debido a esta sobrecarga, el capital natural ya no es suficiente para continuar con la manera de uso actual. Como consecuencia, la capacidad de la tierra disminuye para mantener la vida futura.

La HUELLA ECOLÓGICA analiza los patrones de consumo de recursos y la producción de desechos de una población determinada, ambas se expresan en áreas biológicamente productivas necesarias para mantener tales servicios. La huella muestra detalladamente el cálculo de recursos específicos y suma los efectos por la falta de recursos, asunto que hasta hoy solo se analizaba parcialmente o puntualmente en estudios de Impacto Ambiental pero no globalmente.
Es importante que los gobiernos tomen estas medidas, en notas sucesivas veremos que hay muchas actividades que hasta hace poco pensábamos que no eran tan dañinas o las creíamos “verdes” promovidas por gobiernos, corporaciones, organismos internacionales y que no son tales, es ahí donde la HUELLA ECOLÓGICA puede mostrar con un par de números lo que le pasa a la Tierra hoy.

Fuentes:
Apuntes de la Universidad Blas Pascal, Carrera de Gestión Ambiental y elaboración propia.

Claudio Sergio Nadal
Ingiero agrónomo. Alumno regular de la Licenciatura en Gestión Ambiental ( Universidad Blas Pascal- Córdoba)
Profesor en las cátedras de Química general, inorgánica , Física y laboratorio, Química orgánica, Botánica general y sistemática, Climatología y fenología agrícolas (Primer año)Fisiología Vegetal,Elaboración de Proyectos (Segundo año) de la Tecnicatura Superior en Emprendimientos Agrícolas (ISFD "E. Sábato)

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